Hay muchas formas de rezar, puede ser con oraciones armadas, que se repiten
uniendose a la Iglesia. Puede ser con oraciones personales, comunicando y
conversando con Dios sobre nuestras tribulaciones y alegrías particulares.
Puede ser una oración comunitaria, por ejemplo participando de la liturgia.
Los salmos, que el mismo Jesús ha rezado, son hermosos textos bíblicos que
la Iglesia entera reza.
La oración tiene muchas formas y una sola intención: comunicarse con Dios.
Alabar y dar gloria a nuestro Creador, sintiendo su amor, ya que a todo los
hombres Dios ama y ha amado por siempre.
También se puede orar pidiendo a la Vírgen María y a los Santos que
intercedan ante Dios por nuestras intenciones.
