La Misericordia del Señor

"La Misericordia del Señor, cada día cantaré"

"La Misericordia en sí misma, en cuanto a la perfección de Dios infinito es también infinita. Infinita, pues, e inagotable es la prontitud del Padre en acoger a los hijos pródigos que vuelven a casa. Son infinitas la prontitud y la fuerza del perdón que brotan continuamente del valor admirable del sacrificio de su Hijo. No hay pecado humano que prevalezca por encima de esta fuerza y ni siquiera que la limite."
Carta encíclica sobre la Misericordia de Dios (Dives in misericordia), 1980