Flor del 1 de mayo: Santa María
Fiesta de San José Obrero, su castisimo esposo.
Meditación: “El nombre de la Virgen
era María” (Lucas 1,27). Según la tradición cristiana a la Santísima
Virgen le impusieron ese nombre por especial designio de Dios,
significando en arameo Señora, en hebreo Hermosa y en egipcio Amada de
Dios.
Oración: ¡Oh hermosa Señora, nos alegramos en tu Hijo Resucitado ya que
Dios te ha amado tanto para hacerte Hija del Padre, Esposa del Espíritu
Santo y Madre de Su Hijo!. Amén.
Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).
Florecilla para este día: Hacer un especial examen de conciencia por la
noche, antes de ir a dormir.
Flor del 2 de mayo: Lirio Perfecto de Dios
Meditación: “Hágase en mi según Tu
Palabra”. “El que haga la Voluntad de Dios, ése es mi hermano, mi
hermana y mi madre” (Marcos 3,35). María cumplió como nadie la Voluntad
de Dios. Esto vale más que todos los demás dones suyos, sean cualidades
humanas o gracias espirituales. Del mismo modo, por cumplir la Voluntad
del Padre, Jesús sufre Su Pasión y Muerte, alcanzándonos la Redención.
Oración: ¡Oh María, Preciosísima, Cáliz de Amor!. Te ofrecemos nuestro
corazón para que lo guardes junto a vos, uniéndolo al de tu Hijo Dios,
como entrega de amor. Amén.
Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).
Florecilla para este día: Prontitud y alegría para el trabajo, empezando
por levantarme sin pereza y agradeciendo a Dios por un nuevo día.
Flor del 3 de mayo: Madre de Dios
Fiesta de nuestra Señora del Valle.
Meditación: “Por ser su Hijo Dios,
María es Madre de Dios” (Lucas 1,3-5). Dios nos amó tanto que no sólo
nos entregó a Su Hijo sino que nos dio a Su Madre. “Cuando llegó la
plenitud del tiempo, Dios envió a Su Hijo nacido de Mujer…para que
recibiésemos la adopción de Hijos de Dios” (Gálatas 4,5). Este es el
maravilloso final del Plan del Padre y el sublime oficio de María,
hacernos hijos de Dios, uno en Dios.
Oración: ¡Oh María, te agradecemos el regalo que nos ha hecho nuestro
Dios amado, ponernos en tus hermosas manos para hacernos santos. Amén.
Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).
Florecilla para este día: Examinar mi devoción a la Virgen y cómo la
practico.
Flor del 4 de mayo: Madre de Cristo
Meditación: “De Ella nació Jesús,
llamado el Cristo” (Mateo 1,16). Jesús significa Salvador, y es el
Cristo, es decir el Ungido, el Mesías enviado por Dios para la Salvación
de Su pueblo. Y Su Madre, Madre de Cristo, del Ungido, ha sido asociada
a Su Empresa Redentora. Ella es Corredentora con su amor y su dolor.
También Cristo nos llama a cada uno a participar en Su grandiosa Empresa
de salvar a todos los hombres.
Oración: ¡Oh Madre de Dios, oh Madre del dolor!. Como Corredentora que
sos, imprime en nuestro corazón las Llagas del Señor, para participar de
la Fiesta de la Salvación. Amén.
Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).
Florecilla para este día: Examinar y renovar mi consagración a Cristo y
a Su Sagrado Corazón.
Flor del 5 de mayo: Madre de la Divina Gracia
Fiesta de Nuestra Señora de la Gracia
Meditación: “Mujer, ahí tienes a tu
hijo, después dijo al discípulo, he ahí a tu Madre” (Juan 19,26-27).
Madre no sólo adoptiva sino que nos da la Vida, nos da a Cristo, más
exactamente nos da la gracia santificante, la vida sobrenatural, algo
físico y real que consiste en la unión con Cristo.
Oración: ¡Oh Madre de la Divina Gracia, que nos llevas a la Vida!.
Muéstranos como Manantial de Gracia el camino hacia la verdadera Patria.
Tu, llena de Gracia, sed la Salvación de nuestras pobres almas. Amén.
Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).
Florecilla para este día: Poner los medios para estar en gracia de Dios.
Flor del 6 de mayo: Madre Inmaculada
Meditación: “Alégrate, la llena de
Gracia, el Señor está contigo” (Lucas 1,28). Gracia plena, es María;
siempre estuvo llena de Gracia, por lo que no tiene mancha de pecado.
Nunca se halló privada de la Gracia sobrenatural y santificante de Dios,
pues Ella sería el Vaso Puro que llevaría al mismo Dios. Así se presentó
en Lourdes como la Inmaculada Concepción, título que por Dogma la misma
Iglesia le había reconocido.
Oración: ¡Oh María, Gracia plena!. Permítenos que nos alegremos con vos
ya que el Señor te eligió y nos regaló tu Corazón, para que pongamos en
El el nuestro como ofrenda al Dios Eterno. Amén.
Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).
Florecilla para este día: Cómo debo guardar la pureza de pensamientos y
de obras.
Flor del 7 de mayo: Madre amable
Meditación: “Cómo se me concede que
venga a mí la Madre de Mi Señor” (Lucas 1,43). María es diligente y
amorosa, consuela, ayuda, fortalece, sirve…igual que su Hijo. “Amaos los
unos a los otros como Yo os he amado”. A cada uno pedirá Dios cuenta de
nuestros prójimos; nadie está tan aislado que pueda labrarse,
abstrayéndose de toda otra alma, su propia salvación. Busquemos dar amor,
consolando afligidos, visitando enfermos, corrigiendo con dulzura a los
que se equivocan, siendo a semejanza de María con humildad y amor
testimonios del Amor. “Ora y labora”.
Oración: ¡Oh tierno Corazón de María!. Haz que tus hijos demuestren a
todos lo que es el Amor, lo que es el Señor en nosotros, para servir y
siempre decirte si. Amén.
Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).
Florecilla para este día: Procurar ser amable con los demás.
Meditación: “Se turbó, preguntándose
qué podría ser éste saludo” (Lucas 1,29). Prudentísima porque turbada
calló, porque obedeció, porque creyó y supo entregarse como esclava de
Dios. ¡Qué modelo para nuestra locuacidad, nuestra poca fe y nuestro
orgullo!. “Las vírgenes prudentes llenaron sus lámparas de aceite”
(Mateo 25,4). María la llenó con fe. “Feliz porque haz creído”. La llenó
con amor. “Mi Amado es mío y yo soy suya” (Cantar de los cantares 2,16).
La llenó de esperanza. “Guardaba todas las Palabras de Jesús en su
Corazón” (Lucas 2,51).
Oración: ¡Oh Virgen de Luján que señalas el camino de nuestro peregrinar!.
Haz que la prudencia de tu Corazón la cultivemos también hoy, para que
nuestras lámparas se aviven con una ardiente llama de fe, el pabilo de
la esperanza y el aceite del Amor, como verdaderos templos de Dios. Amén.
Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).
Florecilla para este día: Reflexionar sobre si cumplo lo que Dios quiere
de mi, si hago Su Voluntad, o la mía.
Flor del 9 de mayo: Madre del buen consejo
Fiesta de Nuestra Señora de los Milagros
Meditación: María nos aconsejó en las bodas de Caná, “Haced lo que El os
diga” (Juan 2,5), y nos lo vuelve a dictar. ¿Qué quiere Cristo de mi?.
¿Lo podemos seguir cuando nos dice “deja todo y sígueme?”.
“Hijo, ¿por qué nos haz hecho esto?” (Lucas 2,48). Cristo tenía que
mostrarnos ante todo más el amor a Dios que el de la familia. ¡Pero
cuántas veces abandonamos a nuestra Madre por amores, caprichos,
vanidades y miedos!.
Oración: ¡Oh dulce consejera del alma, oh hermosa Esclava!. Entrega a
Dios nuestra alma para que se haga santa, que abramos nuestros oídos y
seamos hijos solícitos. Amén.
Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).
Florecilla para este día: Ser un verdadero Cristo al aconsejar a mi
hermano.
Flor del 10 de mayo: Virgen digna de alabanza
Meditación: “Bendita tú entre las mujeres” (Lucas 1,42). “Mi alma
engrandece al Señor” (Lucas 1,46). Cuando cumplimos la profecía de
llamarla Bienaventurada, hablamos de las maravillas que hizo en Ella el
Todopoderoso. Unimos nuestra voz a la suya, alabando perpetuamente al
Señor. Imitemos a María agradecida, a María serena, a María llena de
sacrificio, a María alegre, a María confiada, a María llena de Gracia y
fortaleza para cumplir así nuestra misión en la tierra.
Oración: ¡Oh Madre!, que te hiciste la más pequeña, siendo realmente
excelsa, enséñame a amarte, a alabarte y a agradarte del mismo modo en
que vos lo hiciste con el Señor, para que también nosotros lleguemos a
El. Amén.
Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).
Florecilla para este día: Ser pequeños y humildes como María nos pide,
para crecer en la Gracia.
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Flor del 11 de mayo: Virgen clemente |
Meditación: María camino a Belén…fatigada y esperanzada, pues llevaba en
sus entrañas al Dios que amaba; María en Belén…frío y pobreza para
cobijar al Rey, pero Ella era Palacio de Pureza y Cristal para que se
pudiera acurrucar. María junto a la Cruz…, “estaba junto a la Cruz de
Jesús Su Madre” (Juan 19,25). ¡Cuanta soledad y miseria!. Si, la miseria
de todos los hombres de todos los siglos. Mis miserias también…
María es Madre de pobreza y sacrificio, debemos imitarla si queremos ser
sus verdaderos hijos.
Oración: ¡Oh Virgen clemente, oh Madre de misericordia!. Llévanos a la
santidad por el camino de la Verdad, y no toleres nuestros pecados, sino
que enséñanos a ser santos. Que sepamos ver lo que no hacemos bien,
teniendo la clemencia del Corazón de Tu Hijo para con nuestros hermanos,
porque así como perdonamos seremos perdonados. Amén.
Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).
Florecilla para este día: Meditar sobre las propias miserias, para no
volver a juzgar las miserias de los demás.
Flor del 12 de mayo: Madre del buen ejemplo
Meditación: “Sigue fiel hasta la muerte, y te daré la corona de la vida”
(Apocalipsis 2,10). María la más fiel… “hágase en mí según Tu Palabra”.
Grande fue la fe de María, quien cumplió a la perfección la Santa
Voluntad de Dios, ya que a El todo entregó. En el Calvario a su Hijo dio
y confiada con llagas en su Corazón esperó la Resurrección. ¿Somos
realmente “fieles” a Dios y a Su Iglesia, cuando no cumplimos nuestro
deber, cuando no nos comprometemos con el Señor y tenemos un tibio
corazón lleno de vanidad y sin amor?. ¿Somos ejemplo como María, o somos
un alma sin vida que no cumple con lo que Dios dicta?. Pregúntate en
éste día: ¿he favorecido con mis obras y palabras al Señor, o al maligno?.
Sigamos a María con un corazón pequeño y recto.
Oración: ¡Oh Madre que nos guiaste, que todo entregaste!. Dígnate Madre
a enseñarnos y a llevarnos siempre de tu mano, para que seamos realmente
cristianos, perteneciendo a Cristo, tu Hijo Amado. Amén.
Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).
Florecilla para este día: Ser un Jesús y una María para los que nos
rodean, como testimonio de cristiandad.
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Flor del 13 de mayo: El Inmaculado Corazón de María
Primera aparición de Nuestra Señora de Fátima |
Meditación: “El Poderoso ha hecho en mi grandes cosas” (Lucas 1,49). Nos
anonadamos frente a la excelsa Madre de Dios, habiéndola recibido para
nosotros del mismo Señor. Ella se sigue presentando como Madre amorosa,
buscando a sus hijos perdidos, alejados, confundidos, para bañarlos en
el río de la santidad, a la que Dios nos llevará si la seguimos.
Cambiemos así nuestro pobre corazón por el Inmaculado Corazón de María
para ser a su semejanza.
Oración: ¡Oh María que nos regalaste en Cova de Iría tu Corazón
Inmaculado!. Enséñanos los secretos que El esconde, para que
conociéndolos podamos imitarlo, y cabizbajos pidamos perdón por lo poco
que nos parecemos a Vos. Haznos pequeños para que veamos el Cielo. Amén.
Oración de los pastorcitos: (entregada por el Arcángel San Miguel a los
tres niños en Fátima)
Oh Dios mío, yo creo, espero, adoro y os amo. Y os pido perdón por todos
los que no creen, no esperan, no adoran y no os aman (se reza tres veces).
Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, os adoro profundamente,
y os ofrezco el Preciosísimo Cuerpo, Alma, Sangre y Divinidad de Tu
Amadísimo Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, presente en todos los
Tabernáculos de la tierra, en expiación por los ultrajes, sacrilegios e
indiferencias con las que El mismo es ofendido. Y por los méritos
infinitos del Sagrado Corazón de Jesús y por la intercesión del
Inmaculado Corazón de María, te pido por la conversión de todos los
pecadores. Amén.
Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).
Florecilla para este día: Renovemos nuestra consagración al Inmaculado
Corazón de María.
Flor del 14 de mayo: Trono de Sabiduría
Meditación: “Quien me obedece no quedará avergonzado” (Eclesiástico
24,22). María llevó nueve meses en su Seno a La Sabiduría misma. De allí
que sea Su Trono, siempre La sirvió y obedeció Sus designios. Por eso
Ella es nuestra mejor consejera, oigamos y obedezcamos todo lo que nos
ha mostrado y enseñado.
Oración: ¡Oh Madre de Dios, oh Madre del Salvador, oh Madre de la
Sabiduría!. Haz que siempre obedezcamos la Voz de Dios, haciendo Su
Santa Voluntad hoy. Amén.
Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).
Florecilla para este día: Hagamos silencio interior y meditemos para
discernir lo que realmente nos pide el Señor.
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Flor del 15 de mayo: Causa de nuestra alegría |
Meditación: “Los justos se alegran, se regocijan y saltan de júbilo
pensando en la Providencia y Bondad de Dios” (Salmos 32,33). Cómo no
estar felices si agradamos al Señor cumpliendo Su Voluntad y viendo todo
lo que El nos da. Seamos hijos dignos pues el Señor es nuestro amigo.
Todo nos da, y si caminamos junto a El, todo compartiremos: Su Amor, Su
Dolor y Su Crucifixión, pero felices sabiéndonos herederos del Reino de
Dios.
Oración: Madre de la alegría, sé nuestra guía y haznos llevar una vida
realmente digna. Haz que ésta vasija rebose de amor, fe y esperanza,
pues el Señor nos acompaña. Amén.
Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).
Florecilla para este día: Valorar todo lo que Dios nos da, porque nada
es mérito nuestro, todo lo bueno viene del Señor.
Flor del 16 de mayo: María peregrina
Meditación: María inició su camino desde Nazaret a Jerusalén, visitó Ein
Karem, viajó a Belén y huyó a Egipto siguiendo con sus pasos un camino
escarpado, un camino difícil pero siempre cumpliendo la misión que el
Padre le había encomendado. Hoy María sigue caminando: Lourdes, Fátima,
San Nicolás, Medjugorje, Corea y tantos otros sitios Santos. Va de casa
en casa llamando a las almas. Caminemos con Ella y tengámosla como
maestra; Ella no se fatiga, camina de prisa y mendiga una caricia de
amor a cada corazón que se aferra al mundo, habiendo olvidado lo dicho
por Su Hijo Santo…”estad en el mundo sin ser del mundo”. Vivamos
librados de esta tierra que no es la verdadera, pongamos nuestros ojos
en el Cielo para que un día sea nuestro.
Oración: ¡Oh María peregrina, oh María Purísima!. Haz que te imitemos
llevando la luz de Dios a cada corazón, y siendo como vos, testimonio de
evangelización. Amén.
Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).
Florecilla para este día: Caminar es evangelizar: llevemos nuestra fe
cristiana a alguien cercano al que nunca dimos testimonio del amor por
Cristo y Su Madre.
Flor del 17 de mayo: Modelo de entrega a Dios
Meditación: “He aquí la Esclava del Señor” (Lucas 1,38). “Después de
esto salió y vio un publicano…y le dijo: sígueme, él, dejándolo todo se
levantó y lo siguió” (Lucas 5,27). Todos somos sus discípulos, ¿pero
realmente lo somos?. ¿Dejamos todo y lo seguimos?. ¿O hipócritamente
queremos llamarnos cristianos de acuerdo a nuestras comodidades y
conveniencias, siguiendo con las pompas y obras de este mundo, y no con
un corazón verdadero y único?. No se puede servir a dos señores, somos
legítimos apóstoles y no falsos profetas que repetimos con la boca la
Santa Palabra y hacemos con las obras lo que a nosotros nos apetece y no
el Querer de Dios.
Oración: ¡Oh María la elegida, la prometida de Dios!. Pon en nuestro
corazón el ser servidores de Dios como lo fuiste Vos, con humildad y
dejando todo acá para caminar hacia la Verdad. Amén.
Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).
Florecilla para este día: Ayuno de algo que sea muy personal y
apetecible, ofreciendo a Dios esta pequeña mortificación.
Flor del 18 de mayo: María, para Dios toda la gloria
Meditación: Cuando Jesús comenzó su predicación la gente lo aclamó
Profeta, Varón de Dios y aún lo quisieron hacer rey. María se conservaba
oculta, en su soledad Ella no atraía sobre sí la fama ni la gloria como
Madre de tal Hijo. Así debemos ser nosotros, sólo dispuestos a
procurarle Gloria a Dios, porque todo lo bueno, aunque provenga a través
nuestro, viene de Dios. Por ello no son nuestras victorias, sino sólo
victorias del Señor. Demos Gloria a Dios con nuestros trabajos y obras,
permanezcamos ignorados frente a los hombres. Recordemos “…vanidad de
vanidades, todo es vanidad” (Eclesiastés 1,2-3). Estemos presentes como
María en el Calvario, donde no hay palmas ni laureles, sino injurias y
vilipendios para compartirlos con Jesús.
Oración: ¡Oh María Madre de la modestia!. Haz que nuestra alma no
permanezca ciega por nuestras vanidades y miserias, que rinda sólo
alabanza al Buen Dios que todo lo alcanza y que seamos a Su semejanza.
Amén.
Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).
Florecilla para este día: Meditar sobre nuestra tendencia a hacer obras
buenas buscando el reconocimiento y halago de los demás, en lugar de
sólo pretender ser contemplados por los Ojos de Dios.
Flor del 19 de mayo: Estrella de la mañana
Meditación: María, como el lucero del alba, nos anuncia el Nacimiento de
Jesús, Sol de Justicia. Ella, la puerta del Cielo, nos sube peldaño a
peldaño hacia su Hijo Amado, pidiéndonos con amor que tengamos humildad
de corazón, viviendo las virtudes que en Ella destellan, como verdaderos
discípulos y dignos hijos. Seamos sinceros y de corazón recto para subir
de su mano al Cielo.
Oración: ¡Estrella de la mañana, nuestra soberana!, marca nuestro camino
que es el mismo Cristo, para que no caigamos en ningún desvío y estemos
siempre contigo. Amén.
Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).
Florecilla para este día: Dar testimonio a alguien cercano sobre las
virtudes de María, y su importancia como el más fácil y corto camino a
Cristo. Recomendar también la lectura del libro de San Luis Grignon de
Montfort: “Tratado sobre la verdadera devoción a María”.
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Flor del 20 de mayo: María Corredentora |
Meditación: Llegaron los días del Calvario para el Hijo, el Cristo…y
también para la Madre. Cristo se entrega, María se entrega y entrega al
Cordero de Dios en oblación de amor. ¡Qué dolor!. La Madre sigue el
rastro de la Santa Sangre en la calle de la amargura, el Gólgota. Busca
en su Dulce Jesús la preciosa mirada del Niño que alguna vez acunaba. El
Cristo, su Cristo es una sola Llaga…y la miraba…su Corazón traspasado,
también Sangre derramaba al ver la tragedia Sagrada, veía los Clavos
como taladraban aquellas Manos que un día la acariciaban…y aquellos Pies
que tanto caminaron sanando y santificando la tierra seca fruto del
pecado. Ella que escuchó Sus primeras Palabras también las últimas
escuchaba…y Su última mirada…a Su Madre amada sólo Amor confesaba…Su
último latido, el de su Niño que había perdido. El Padre le pidió lo que
Abraham ofreció, pero Ello tomó ese cáliz y lo bebió hasta el final.
Perdón María porque sola te dejamos, porque no queremos nuestro pequeño
calvario, perdón por preferir sólo vivir para mí, lleno de egoísmos y de
vacíos, perdón por decir que mi cruz es pesada, si tú por mí haz sido
también clavada…clavada espiritualmente la Madre, clavado en Su Cruz el
Hijo, y todos esos Clavos debieron ser míos.
Oración: ¡Oh María Dolorosa, Oh Madre Corredentora!. Hazme un alma
piadosa que esté junto a tí en el Calvario y permíteme participar del
dolor de la Cruz para ser como tú, para asemejarme al Rey, y así poderlo
ver. Amén.
Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).
Florecilla para este día: Meditar sobre nuestro destino de corredención
junto a la Madre, que nos enseña el camino de la Cruz y nos invita a
recorrerlo junto a Su Hijo, Jesús, como Ella lo hizo.
Flor del 21 de mayo: María en la Resurrección
Meditación: María en la soledad, María en el dolor esperaba en la
Resurrección la promesa del Señor. Ella era dueña de toda fortaleza, con
su Corazón enllagado esperaba el cumplimiento de lo por su Hijo
anunciado. No tenia una fe débil, como la de los apóstoles, Ella creía
que su Hijo resucitaría. En el dolor, la esperanza…en el dolor, la fe…en
el dolor, sólo buscarlo a El. Oh alma mía, si alguna vez te agobia el
peso de la cruz, confía en las delicias de la Divina Bondad, que Ella te
consolará, te abrazará, te hará esperar segura de que Dios jamás te
abandonará y te la hará más llevadera, anticipando los regalos eternos
que se nos reservan en el Paraíso.
Oración: ¡María fortaleza de toda agonía, María esperanza mía!,
fortaléceme en la fe y en la esperanza también, seguro de que al Rey me
haréis ver. Amén.
Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).
Florecilla para este día: Meditar y hallar el dolor y el temor de este
día, y entregarlo a María confiado en que será Ella la que intercederá
ante su Hijo para que El se haga cargo de nuestra vida.
Flor del 22 de mayo: María esperando el Espíritu Santo
Meditación: Reunida en Jerusalén, María aguardaba junto a los apóstoles
la venida del Espíritu Santo, y lo hacia orando. Ella, que tenía en sí
la plenitud de todos los Dones, se refugió en el apostolado, en piadoso
retiro para unir su oración a la de los apóstoles. “A cada cual ha dado
Dios cargo de su prójimo” dice el apóstol. La oración y el amor nos
señalan a Dios como signo de vida interior y santificación, darse por
los demás y orar, por los vimos y muertos, por los justos y pecadores,
por los conocidos y los que nunca hemos visto, por los que te quieren
bien y te quieren mal. ¡Ora y a Dios escucharás!.
Oración: ¡Oh María, la que en Dios siempre confía, oh María, Reina mía!,
alcánzame el don de la piedad y enséñame a todo dar, para así con Dios
hablar. Amén.
Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).
Florecilla para este día: Borrar el propio ego, vaciarse interiormente y
preparar nuestra alma para que sea un refugio en el que pueda anidar el
Espíritu Santo.
Flor del 23 de mayo: María, la alegría del Pentecostés
Meditación: El gran día del Pentecostés llegó y el Espíritu Divino
descendió cubriendo a todos con el Fuego del Amor y la Purificación, de
Dones los llenó y María llena de alegría vio a los discípulos de su
Divino Hijo así bendecidos. Espiritual alegría debe tener toda alma,
cuando vea descender Gracias del Cielo sobre sus hermanos, anticipando
para Gloria de Dios y bien de la Iglesia, la gran Fiesta.
Oración: ¡Oh Virgen Santa, Madre de alabanza, que descienda sobre todos
tus hijos el Espíritu Divino, para que seamos guiados por El y veamos al
Rey!. Amén.
Repetir tres veces: Ven Espíritu Santo, ven, por medio de la poderosa
intercesión del Corazón Inmaculado de María, Tu Amadísima Esposa, ven.
Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).
Florecilla para este día: Invocar a través del Inmaculado Corazón de
María, Esposa del Espíritu Divino, la venida del Santo Espíritu sobre
nosotros.
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Flor del 24 de mayo: María Auxiliadora de los Cristianos
Fiesta de María Auxiliadora |
Meditación: “Todos estaban unidos, insistiendo en la oración, con María
la Madre de Jesús” (Hechos 1,14). María siempre ha estado presente en
todas las persecuciones de la Iglesia, por su ayuda en Lepanto protegió
milagrosamente a toda la cristiandad, incluyéndola San Pío X en las
Letanías. También es el auxilio de la Iglesia del silencio, ya que todo
cristiano fiel “padecerá persecución” (Segunda carta a Timoteo 3,12),
pero “de los perseguidos por causa de la Justicia es el Reino de los
Cielos” (Mateo 5,10). ¿Defendemos a Cristo y Su Doctrina con la voz, con
el corazón y con nuestra labor, o sólo tenemos un corazón tibio y poco
digno?. Seamos soldados valientes, enamorados de Jesús y María, quien
como Capitana nos defenderá con la Espada de la Justicia y el Manto de
la Verdad. Y a través de Ella el Espíritu con Sus Alas nos cubrirá y
nada nos pasará.
Oración: ¡Oh María auxilio de los cristianos!, cúbrenos con tu Manto de
toda amenaza física y espiritual, para así poder luchar por la Patria
Celestial. Amén.
Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).
Florecilla para este día: Auxiliar a un hermano cercano que esté en
dificultad física o espiritual, dando testimonio mediante ésta obra de
misericordia de la fe en Cristo a través de Su Madre.
Flor del 25 de mayo: María, refugio de los pecadores
Meditación: Yo pecador, yo que me olvido de Dios, yo que no llevo Su Voz
y no doy amor, ¿por qué reclamo obtendré los favores del Señor?. Les
puedo responder que por los de la Madre del Juez, ya que la Santa
Palabra nos señala “si alguno peca, tenemos un intercesor, ante el
Padre: Jesucristo” (Primera carta de Juan 2,1), y El nos dejó Su Madre
Santa como Abogada para defender a sus hijos del enemigo y evitar el
martirio eterno de no ver el Cielo. Toda alma esforzada que busca este
Santo Refugio será protegida y enriquecida conservando la verdadera
Vida.
Oración: María refugio de los pecadores, Madre de los confesores, llena
de misericordia, escóndenos en tu Corazón para que sólo seamos fieles a
vos y al Señor. Amén.
Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).
Florecilla para este día: Realizar una buena confesión con el firme
propósito de llegar a la pureza y humildad de María, para fortalecerme
en Ella y no volver a caer.
Flor del 26 de mayo: María, salud de los enfermos
Meditación: María ama, María consuela y cubre con su Manto de amor,
otorgando la curación del alma y del cuerpo a sus hijos enfermos.
Intercede ante el Señor para nuestra sanación. Sino siempre se cura el
cuerpo, es porque no nos conviene, pero María nos ayuda y conforta
aliviando el dolor y sanándonos el alma con sus bellas lágrimas.
Oración: María salud de los enfermos, no sólo del cuerpo, sino de todos
los que no tenemos un corazón bueno. Madre de todos los dolores, de los
más atroces, sánanos en cuerpo y alma para que prestemos a Dios alabanza.
Amén.
Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).
Florecilla para este día: Orar a María por la salud de un enfermo,
pidiendo su poderosa intercesión para su sanación física y espiritual.
Flor del 27 de mayo: María Rosa Mística
Meditación: ¡Quien puede dejar de admirar la perfección de la Rosa que
el Señor nos dio!. De pequeña un capullo tierno bajado del Cielo que
guardaba silencio y era la alegría de los que con Ella vivían. Al Templo
la entregaron no sabiendo que Ella era un Templo Sagrado. Llena de
pureza crecía, y aquella Virgen Bendita a Dios le consagraba su vida,
sin advertir que el Señor su alma inmaculada miraba, haciéndola Su
Esposa amada. La Rosa más hermosa se abría y en su corola escondido
estaría el Mesías. Nueve meses los perfumes de aquella Flor abrigarían
al Redentor, para darle permanentemente su amor como eterna oblación.
Aquella pequeña Rosa excelsa nos guía como Rosa Mística, pues es María
Madre de la Iglesia.
Oración: ¡Oh María Rosa Mística, preciosísima!. Muéstranos la pureza de
corazón para agradar a Dios como lo hiciste vos, y haznos templos
perfectos del Espíritu Santo para que seamos por El guiados. Amén.
Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).
Florecilla para este día: Colocar en cada hogar un pequeño altar
consagrado a María, como regalo a Su Hijo que busca que la amemos como
El la ama.
Flor del 28 de mayo: María, Reina de los apóstoles
Meditación: “Pondré enemistad entre ti (satanás) y la Mujer (María),
entre tu linaje y el suyo; y Ella te aplastará la cabeza” (Génesis
13,15). El apostolado ha de hacerse en lucha contra el diablo y los
suyos, lo que origina persecuciones a toda la Iglesia, tanto en su
cuerpo como en cada familia o individualmente. Somos los apóstoles que
San Luis de Montfort señaló para este tiempo, que sólo dispone el Eterno.
Sin embargo, la Reina y Capitana del pueblo de Dios dará la victoria a
sus seguidores leales que la obedezcan y perseveren en el combate.
Oración: ¡Oh María Reina de los apóstoles!. Tú que haz enseñado,
protegido y alentado a los apóstoles de todos los siglos, haz que seamos
soldados leales y valientes de tu ejército, siendo apóstoles de tu
Divino Hijo y propagando los mensajes del Reino, para que todos
lleguemos al Cielo, con el Triunfo de tu Corazón Inmaculado y la vuelta
de Cristo Resucitado. Amén.
Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).
Florecilla para este día: Comprometerse a ser un fiel soldado de María,
Capitana del ejercito de Jesús. Colocar los deseos de Dios por encima de
las necesidades propias, con María como puente seguro y firme frente a
las preocupaciones de cada día.
Flor del 29 de mayo: María, Reina del Santísimo Rosario
Meditación: “Dios te salve, llena eres de gracia, el Señor es contigo”
(Lucas 1,28). El Arcángel San Gabriel fue quien comenzó el Rosario, pero
el Espíritu Santo nos ha manifestado a través de los místicos que todo
lo que proviene de la boca de los enviados celestiales (ángeles, santos
y la misma Virgen) viene de la Voz de Dios, de tal modo que el mismo
Dios fue quien lo inició. A María, la Reina de nuestro corazón, la Reina
de las rosas, presentémosle como regalo un ramo de Avemarías. La oración
a María, Medianera e Intercesora, va dirigida por su medio a Dios; le
pedimos “ruega por nosotros pecadores” para que su oración se una a la
nuestra y le de valor. Ella siempre responde ”ruego por vosotros
pecadores”, ya que la oración es el diálogo sublime de la pobre criatura
con su Señor. Nuestra oración, en manos de María, es presentada ante el
Trono de Dios como un delicado perfume, entregado por la criatura más
perfecta que existió, ¿y qué no puede obtener ése Purísimo Corazón del
Corazón del Amor…?.
Oración: ¡Oh María, Reina del Santo Rosario!. Enséñanos a rezar de
corazón como lo hiciste vos, y a prestar eterna alabanza a nuestro Señor.
Amén.
Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).
Florecilla para este día: Rezar un Rosario pidiendo se derrame sobre
nosotros el Espíritu Santo, y por las intenciones de la Virgen.
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Flor del 30 de mayo: María Reina de la Paz |
Meditación: “Reina de la Paz,…da al mundo la Paz en verdad, en la
Justicia y en la Caridad de Cristo” (Pío XII, 1942, Consagración del
mundo al Inmaculado Corazón de María). “Ella dio a Luz al Príncipe de la
Paz” (Isaías 9,5). La Paz, bendición del Salvador, no es la del mundo,
pues el seguirle es persecución (conforme a Mateo 10,34-39). Es la Paz
del corazón que quita la angustia y el temor, es fruto del Espíritu de
Dios que habita en nuestro corazón y nos anticipa la alegría de la
esperanza de quien a Dios da su alma (conforme a Juan 14,26-28). En
Fátima, María nos prometió que “al final mi Corazón Inmaculado triunfará
y vendrá un tiempo de Paz”. Todo está cercano, pero Dios está esperando
al hombre, para que vuelva a Su lado, para que haga la paz con El.
Sometiéndose a Su Santa Voluntad, haciendo penitencia por los pecados de
ésta pobre tierra que está desierta, y oración para reparar y volver
todos al Padre Celestial. Confesemos nuestros pecados para tener un
corazón sano y ofrezcamos la Santa Comunión por la conversión.
Oración: ¡Oh María, Reina de la Paz!. Enséñanos a orar y reparar a
través de tu Inmaculado Corazón, para así alcanzar la Redención,
trayendo a la tierra el Reino de Dios. Amén.
Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).
Florecilla para este día: Ayuno en reparación de los pecados y las
ofensas al Santísimo Sacramento del Altar.
Flor del 31 de mayo: María Reina del Cielo
Fiesta de la Visitación de la Virgen
Meditación: “Apareció en el cielo una gran señal: una Mujer vestida de
Sol, con la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas sobre su
cabeza” (Apocalipsis 12,1). Ha sido coronada Reina del Cielo la Madre
del Señor de cielos y tierras. Esposa de Dios y Madre del Redentor,
quien aquí en la tierra Le demostró obediencia y siempre Su consejo
contempló, ¿cómo no podremos nosotros no ser sus esclavos y servirle
junto a ángeles y santos?. “En la Iglesia todos están llamados a la
santidad, pues ésta es la Voluntad de Dios: vuestra santificación (conforme
Primera Tesalonienses 4,3 y Efesios 1,4). María se entregó a ésta
Voluntad Divina y será verdaderamente Madre y Reina nuestra si buscamos
responder a su llamado de santidad. No la hagamos llorar más por los
pecados que en el mundo hay, sino que entreguemos nuestra voluntad para
sólo por Ella trabajar.
Oración: ¡Oh María, Reina del Cielo y de nuestro corazón!. Haznos
esclavos de tu amor para hacer la Santa Voluntad y llegar a la Patria
Celestial. Que tengamos la humildad de la violeta, y estemos vestidos
como ella, de penitencia. Amén.
Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).
Florecilla para este día: Recitar el Regina Coeli (Reina del Cielo):
Reina del cielo, alégrate, aleluya,
porque El que mereciste engendrar, aleluya,
resucitó como lo había dicho, aleluya.
Ruega por nosotros a Dios, aleluya.
Regocíjate y alégrate, Virgen María, aleluya,
porque verdaderamente resucitó el Señor, aleluya.